30-06-2006 17:30:00 | Categoria: 03. Cuba
La Habana, 30 jun (PL) El libro "Sí, vamos a Cuba" corrobora que la revolución cubana constituye un ejemplo incómodo para la ultraderecha asentada en Miami, cuya impotencia se volcó incluso contra un texto dirigido a escolares en Estados Unidos.
El ejemplar que se presentará este sábado en la Biblioteca Nacional José Martí, de La Habana, es una respuesta a la decisión de círculos recalcitrantes de retirar de las escuelas de la ciudad floridana el volumen "A visit to Cuba" (Vamos a Cuba).
Activistas contrarrevolucionarios, líderes de la extrema derecha anticubana y miembros de la Junta Escolar del Condado de Miami-Dade presionaron para que se censurara un libro que a su juicio no describe de forma correcta la vida en la isla.
La aparente falta de objetividad en ese texto, redactado en forma simple para alumnos de la enseñanza primaria por la estadounidense Alta Schreir, se justificó con el alegato de que da "una impresión idílica, pues obvia el régimen político y el sufrimiento humano".
Pero en Vamos a Cuba, escrito en 2001, no son las autoridades cubanas quienes aportan elementos de la realidad de una nación que, pese a casi medio siglo de bloqueo económico, financiero y comercial de Washington, tiene a la infancia en el centro de su quehacer cotidiano.
Es justo Schreir -como ocurre a cientos de miles de visitantes a este país- quien da cuenta de la calidad de vida de los niños de la Isla, explicó Margarita Bellas Villariño, presidenta de la Asociación Cubana de Bibliotecarios (ASCUBI).
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