20-07-2006 12:45:00 | Categoria: 03. Cuba
La Habana, 20 jul (PL) La admisión por Estados Unidos de que uno de los capítulos del llamado Plan Bush sobre su política hacia Cuba es secreto parece demostrar el mantenimiento de más planes de agresión contra la isla.
Este criterio es lógico, según muchos analistas, si se tiene en cuenta que todo ese programa no esconde sus objetivos de derrocar al gobierno cubano e instaurar una administración favorable a los intereses de Washington.
Si esa es la tónica del pomposamente denominado Informe de la Comisión para Ayuda a una Cuba Libre, la inclusión en el documento de un acápite secreto sólo puede avivar los recelos sobre la existencia de operaciones encubiertas y otras acciones violentas.
Esto no luce algo extraño para los cubanos que, durante más de cuatro décadas, conocieron desde una invasión de efectivos armados como la de Playa Girón (1961) hasta una serie casi interminable de atentados terroristas.
Las estadísticas cuentan por centenares los complots organizados contra la vida del presidente Fidel Castro, muchos de ellos confirmados por documentos desclasificados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y funcionarios del gobierno estadounidense.
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